Respuesta rápida
Los talones agrietados ocurren cuando la piel engrosada y seca alrededor del talón pierde elasticidad y se parte bajo presión. Rara vez son graves, pero las grietas más profundas pueden doler, sangrar y permitir el ingreso de bacterias. Las personas con diabetes deben tomarlos en serio debido al riesgo de infección.
Importante — hágase evaluar primero si alguna de estas condiciones aplica. Una grieta profunda en el talón puede convertirse en — o estar ocultando — una úlcera o herida subyacente que ya ha atravesado las capas más profundas de la piel. En personas con diabetes, neuropatía periférica o mala circulación, esto es especialmente peligroso porque la sensibilidad reducida puede significar que el daño más profundo no sea doloroso, y la cicatrización deteriorada significa que una pequeña grieta puede convertirse en una infección grave. Cualquier grieta profunda, dolorosa, sangrante, supurante o que no cicatriza — y cualquier talón agrietado en alguien con diabetes, neuropatía o enfermedad arterial periférica — debe ser evaluado por un podiatra u otro clínico antes de cualquier tratamiento en casa.
Cómo reconocerlos
- Piel visiblemente agrietada o partida alrededor del borde del talón
- Piel seca, escamosa y dura en el talón
- Áreas engrosadas amarillentas o marrones
- Dolor al estar de pie en grietas más profundas
- Sangrado en casos severos
- A veces calor o enrojecimiento si hay infección
Por qué ocurren
Las grietas se forman cuando la piel gruesa y seca se encuentra con el estrés mecánico. Los factores:
- Zapatos abiertos en el talón — sandalias, chanclas permiten que la almohadilla del talón se extienda bajo carga
- Bipedestación prolongada — particularmente sobre superficies duras
- Piel seca por baja humedad, duchas calientes, jabones agresivos
- Envejecimiento — la piel naturalmente se adelgaza y pierde humedad
- Caminar descalzo en casa
- Condiciones subyacentes — eccema, psoriasis, pie de atleta, hipotiroidismo, diabetes
- Deficiencias de vitaminas — las vitaminas del grupo B y los omega-3 contribuyen a la salud de la piel
Qué hacer al respecto
Una rutina simple y constante resuelve la mayoría de los casos en 2 a 4 semanas.
Rutina diaria
- Remoje los pies en agua tibia (no caliente) durante 10 a 15 minutos
- Exfolie suavemente con una piedra pómez o lima de pies (solo en piel sana y gruesa, no sobre una grieta). Omita este paso si tiene diabetes, neuropatía periférica o cualquier afección que reduzca la sensibilidad en sus pies — no puede distinguir de manera fiable entre callosidad sana y piel lesionada por el tacto, y limar en exceso puede causar heridas. Consulte a un podiatra para un desbridamiento seguro en su lugar.
- Aplique una crema hidratante espesa con uno de estos ingredientes activos:
- Urea (10 a 25 %) — la mejor para piel gruesa y escamosa
- Ácido salicílico (concentración baja) — exfolia y suaviza
- Ácido láctico / alfahidroxiácidos — hidrata y exfolia
- Vaselina — básica pero efectiva para sellar la humedad
- Cubra con calcetines de algodón durante la noche para retener la humedad
Qué ayuda a largo plazo
- Cambie el calzado — los zapatos cerrados en el talón reducen la extensión del talón
- Plantillas/almohadillas — las copas de gel para el talón distribuyen la presión
- Limite el tiempo descalzo en casa
- Duchas más cortas y más frescas — el agua caliente elimina los aceites de la piel
- Humidificador en climas secos
- Hidratación adecuada
Qué NO hacer
- No corte las grietas con tijeras o cuchillas
- No use removedores de callos de venta libre en las grietas (ácido en una herida abierta)
- No ignore los signos de infección — enrojecimiento que se extiende, calor, supuración, fiebre
- No intente eliminar toda la callosidad de una vez — gradualmente es mejor
Cuándo consultar a un profesional
- Dolor que limita el caminar
- Grietas que sangran o no cicatrizan
- Signos de infección (enrojecimiento que se extiende, calor, supuración, fiebre)
- Tiene diabetes, enfermedad arterial periférica o cualquier afección que afecte la circulación o la sensibilidad
- Grietas recurrentes a pesar del cuidado constante
- Sospecha de afección cutánea subyacente (eccema, psoriasis, infección por hongos)
Un podiatra puede:
- Desbridar la callosidad gruesa de manera segura
- Tratar infecciones
- Identificar y abordar las causas subyacentes
- Recomendar cremas hidratantes con receta si las opciones de venta libre no son suficientes
Prevención
- Crema hidratante diaria con urea o alfahidroxiácidos
- Zapatos cerrados en el talón para días largos de pie
- Limite la bipedestación en pisos duros cuando sea posible
- Trate las afecciones subyacentes — eccema, pie de atleta, piel seca en otros lugares
- Inspeccione los pies semanalmente — detecte la sequedad antes de que se agriete
- Manténgase hidratado
- Plantillas acolchadas para el talón si está de pie todo el día
Nota especial para personas con diabetes
Los talones agrietados son un problema de mayor riesgo con diabetes:
- La circulación reducida ralentiza la cicatrización
- La sensibilidad reducida puede significar que no sienta una grieta que se profundiza
- Las bacterias pueden entrar a través de la grieta y causar celulitis o algo peor
Si tiene diabetes:
- Inspeccione los talones diariamente
- No intente tratamientos agresivos en casa — consulte a un podiatra para cualquier grieta significativa
- No camine descalzo ni siquiera en casa
- Trate la sequedad de forma preventiva con una crema hidratante diaria
Última actualización: 30 de abril de 2026

Sobre el autor
Escrito y revisado por un Doctor en Medicina Podiátrica (DPM) que ejerce en Arizona desde hace más de 6 años. Certificado por la junta del American Board of Podiatric Medicine (ABPM); graduado de Midwestern University Arizona College of Podiatric Medicine.
Última revisión clínica: 30 de abril de 2026